Solo quedan los recuerdos. Los que a medias permanecen en mi mente, o los que transcurren como una película sin cortes comerciales. Estos últimos en los que el corazón entra en un estado de agonización. En los que al final sientes el dolor y la sensación de que se ha fragmentado en miles de pedacitos y que cada uno de ellos es cada vez más pequeño.
Sigue intacto el aceleramiento de los latidos cuando escuchastes por vez primera aquella canción o un par de estas que pareciera que supiesen todo lo que dentro de ti se anidaba.
Recuerda las palabras que antes de pronunciar se endulzaron con miel. Recuerdas la ausencia, la angustia que una vez fue sentir que lo perdías Recuerdas la sensación de paz con la que venían acompañados sus abrazos. Recuerdas el momento en que nacieron tus ilusiones. Recuerdas la magia de juntar sus labios. Recuerdas los planes que creías tener comprados. Recuerdas lo que te recuerda que fue amar y caer.
Viese deseado que tus promesas no tuvieran fecha de vencimiento. Que tus sonrisas no se desvanecían ni siquiera en mi mente. Que tus sentimientos no se agotaran. Que tus besos no fueran tan pocos eternos.
Lectores
lunes, 28 de enero de 2013
No querras saberlo?
Eres tú, quien protagoniza mis te quieros más sinceros. El que me hace dibujar una sonrisa de oreja a oreja, el que me inspira para hacer todo lo que necesito hacer con el corazón. Si tu no lo sabes, tampoco se en que momento comenzaron a salir de mi boca aquellas palabras tan dulces, llenas de un amor sincero, producto de ese impacto que causastes en mi. Desde que te conozco, solo hablo de amor, y de tristeza, cuando me doy cuenta que duele no saber que sientes tu. Pero realmente, lo que más me aterraría, es saber que no estas ni cerca de sentir lo que yo siento. No sabes, lo tanto que espero el momento de tenerte con tu mirada posada en la mia, para así que ellas hablen, y que se rebelen nuestros corazones. Que no se limiten, a esquivar nada, que tengan que decir lo que tengan que decir, y que luego si alguna palabra logras pronunciar, que esa una que no conozca, pero que sea algo que le agrade a mi corazón.
Lo menos que quiero, es que sin necesidad de un beso, está princesa del cuento se transforme en sapo. Pero un momento! yo me comprometi a no creer en cuentos!
Lo menos que quiero, es que sin necesidad de un beso, está princesa del cuento se transforme en sapo. Pero un momento! yo me comprometi a no creer en cuentos!
Querer y ser.
El que quiera respuestas, que las consiga. El que quiere perdón que trate de remediar lo que hizo. El que quiere amor, que no riegue nunca desamor en su campo. El que quiere voluntad, que ponga a procesar sus pensamientos a su favor. El que quiera experimentar dolor, que se enamore, o confié en alguien. El que quiera sentirme afortunado que recorra un hospital o visite un refugio. O tan solo que encienda la tv en el canal de noticias. El que quiere llorar, que ponga su corazón en manos de alguien más, y recomendablemente en el peor de los conocidos.
El que quiera ser fuerte, que aprenda a caer una y otra vez, diciéndome así mismo que el que yace en el suelo no es digno de merecer la victoria. El que quiera batallar, que se despoje totalmente de todos los miedos y lustre su armadura.
El que quiera ser fuerte, que aprenda a caer una y otra vez, diciéndome así mismo que el que yace en el suelo no es digno de merecer la victoria. El que quiera batallar, que se despoje totalmente de todos los miedos y lustre su armadura.
martes, 8 de enero de 2013
Oportunidades.
La vida no siempre marcha como uno espera. Uno se lleva a camino grandes decepciones. Luchamos por mantener la fe, por anidar la esperanza y que esta nunca caduque; es el motor, lo que nos impulsa a seguir.
No quiero renunciar, me niego hacerlo. Nunca me enseñaron a rendirme, pero tampoco a seguir. Siempre he querido seguir ese impulso, que maquina mi corazón. He alimentado siempre que me quedan energías ese deseo de continuar, y no dar por sentado mi futuro o lo que esta por venir pronto, e incluso aquello que me espera a la vuelta de la esquina.
Quiero llorar, pero me avergüenzo ante lo que me rodea. Mis lágrimas no merecen ser burladas por los prejuiciosos que deambulan en mi camino por pura desgracia, o quizás con otra razón.
Como no apesadumbrarse ante el hecho de hayas invertido todo de ti ,en dar lo mejor para algún momento, y darte cuenta de que no valió de nada?.
Las oportunidades se pueden ir en un día un minuto e incluso menos. Ve siempre corriendo tras de ellas, y si te tropiezas en el momento con una, súbete rápido a ese tren y no lo pierdas. Ese no va a regresar más.
Cada lagrimas que despidas de tu mirar, que sea una razón más para ser fuerte, y no para debilitarte.
En la vida aprendemos que nadie esta por otro. Obviemos las excepciones. Pues cada quien quiere labrar para lo suyo, no para lo de otro.
Todos tenemos sueños, y ciertamente mucha gente lo hace más fácil pero no hay que llevarnos por nadie, porque lo más importante es ir por lo nuestro. Nunca andes desarmada. Ponte tu armadura y ve a librar todas las batallas. Consigue lo que quieres.
Te deseo suerte en lo que sea que quieras lograr.
No quiero renunciar, me niego hacerlo. Nunca me enseñaron a rendirme, pero tampoco a seguir. Siempre he querido seguir ese impulso, que maquina mi corazón. He alimentado siempre que me quedan energías ese deseo de continuar, y no dar por sentado mi futuro o lo que esta por venir pronto, e incluso aquello que me espera a la vuelta de la esquina.
Quiero llorar, pero me avergüenzo ante lo que me rodea. Mis lágrimas no merecen ser burladas por los prejuiciosos que deambulan en mi camino por pura desgracia, o quizás con otra razón.
Como no apesadumbrarse ante el hecho de hayas invertido todo de ti ,en dar lo mejor para algún momento, y darte cuenta de que no valió de nada?.
Las oportunidades se pueden ir en un día un minuto e incluso menos. Ve siempre corriendo tras de ellas, y si te tropiezas en el momento con una, súbete rápido a ese tren y no lo pierdas. Ese no va a regresar más.
Cada lagrimas que despidas de tu mirar, que sea una razón más para ser fuerte, y no para debilitarte.
En la vida aprendemos que nadie esta por otro. Obviemos las excepciones. Pues cada quien quiere labrar para lo suyo, no para lo de otro.
Todos tenemos sueños, y ciertamente mucha gente lo hace más fácil pero no hay que llevarnos por nadie, porque lo más importante es ir por lo nuestro. Nunca andes desarmada. Ponte tu armadura y ve a librar todas las batallas. Consigue lo que quieres.
Te deseo suerte en lo que sea que quieras lograr.
Soy egoísta por naturaleza.
Dudo que el día de mi muerte
deje de llevarme mis secretos a la tumba.
Quiero que beban de la angustias
que protagonizaron mis últimos días.
Ahora mismo siento que la rabia me consume.
Quiero ser un peso en su memoria.
Mi resentimiento no se conforma con menos.
Mi alma se encuentra agobiada.
Sin descanso, sin paz alguna.
No cabe duda que no pueden vivir
su vida sin hacer interferencia con la mía.
Sus mentes marginales se reflejan en mi poco agape.
Con ganas o sin ganas subo la empinada montaña
llevando a cuesta mis desesperanzas.
No me dan tiempo de excusarme.
Me quedo sin aliento y en poco tiempo
ejecuto ordenes que salen de otras bocas.
Mis pensamientos se encuentran encarcelados
entre aquel murmullo interminable
del mundo donde reina la oscuridad.
No soy de este mundo
pero simulo entenderlos.
No soy más que una huérfana
que no anida ninguna esperanza
dentro de su costalito grisáceo.
Este mundo carece de terreno fértil
en el cual mis ilusiones tal cual raíces
pudiesen resurgir de la profundidad.
Quiero escapar, pero por un momento
recuerdo que no hay salida.
Mi resignación me lleva a desear la muerte.
Esa que permanece lejana cuando la anhelas, y cercana cuando te aterra la idea de partir para siempre de aquí de este mundo inmundo y en el que pocas veces vive lo que merecía.
Dudo que el día de mi muerte
deje de llevarme mis secretos a la tumba.
Quiero que beban de la angustias
que protagonizaron mis últimos días.
Ahora mismo siento que la rabia me consume.
Quiero ser un peso en su memoria.
Mi resentimiento no se conforma con menos.
Mi alma se encuentra agobiada.
Sin descanso, sin paz alguna.
No cabe duda que no pueden vivir
su vida sin hacer interferencia con la mía.
Sus mentes marginales se reflejan en mi poco agape.
Con ganas o sin ganas subo la empinada montaña
llevando a cuesta mis desesperanzas.
No me dan tiempo de excusarme.
Me quedo sin aliento y en poco tiempo
ejecuto ordenes que salen de otras bocas.
Mis pensamientos se encuentran encarcelados
entre aquel murmullo interminable
del mundo donde reina la oscuridad.
No soy de este mundo
pero simulo entenderlos.
No soy más que una huérfana
que no anida ninguna esperanza
dentro de su costalito grisáceo.
Este mundo carece de terreno fértil
en el cual mis ilusiones tal cual raíces
pudiesen resurgir de la profundidad.
Quiero escapar, pero por un momento
recuerdo que no hay salida.
Mi resignación me lleva a desear la muerte.
Esa que permanece lejana cuando la anhelas, y cercana cuando te aterra la idea de partir para siempre de aquí de este mundo inmundo y en el que pocas veces vive lo que merecía.
sábado, 29 de diciembre de 2012
Siempre con nosotros.
Te lloro porque partiste
sin despedirte siquiera.
Quizás mejor así
me duele menos.
No te culpo, ni idea tenias.
Se te acabaron las horas.
Se caducaron los sueños.
Quede con nuestro ultimo encuentro
entre el pecho y el corazón.
Se me olvido como se pasa la pagina,
como me inhibo de sentir dolor.
Dejaste una huella imborrable
en nuestras vidas.
Quiero llorar, o no se si quizás quiero algo más.
Voy a soñar que esto es mentira, y me quedare
a dormir por siempre para no caer en cuenta
que todo es más que verdad.
El miedo, no me deja pensar
que pronto pueda verte.
Temo morir, por eso
me duele no verte.
Pensar que podría llegar a ti más
pronto de lo que pienso.
Entre las nubes sellar el encuentro.
Vislumbrar todo desde ahí arriba.
sin despedirte siquiera.
Quizás mejor así
me duele menos.
No te culpo, ni idea tenias.
Se te acabaron las horas.
Se caducaron los sueños.
Quede con nuestro ultimo encuentro
entre el pecho y el corazón.
Se me olvido como se pasa la pagina,
como me inhibo de sentir dolor.
Dejaste una huella imborrable
en nuestras vidas.
Quiero llorar, o no se si quizás quiero algo más.
Voy a soñar que esto es mentira, y me quedare
a dormir por siempre para no caer en cuenta
que todo es más que verdad.
El miedo, no me deja pensar
que pronto pueda verte.
Temo morir, por eso
me duele no verte.
Pensar que podría llegar a ti más
pronto de lo que pienso.
Entre las nubes sellar el encuentro.
Vislumbrar todo desde ahí arriba.
Despedidas.
Un millar de tristezas. Una tras de otra. La vida no se detiene, sino que sigue con paso firme. En un segundo pasan innumerables situaciones. Se ven finalizadas las vidas, se ven marcadas otras que quedan aun de pie ante la lucha.
Cada adiós que nos pronuncian desde el cielo lo lamentamos más. El corazón se desgarra. Quedamos sin fuerza, sin aliento, sin ese brillo en los ojos. Decae la esperanza.
Vamos deprisa, sin poder siquiera respirar. Vamos como a quien se le agota la vida. Vamos con la esperanza a costa.
Pensando en que tenemos un pie en la tierra, y otro en la tumba. Todo es incierto. Nuestra vida se apaga. Ya sin morir, estamos sin vida.
Tenemos miedo. Queremos ser eternos. No queremos irnos sin finalizarlo todo con broche de oro.
Tenemos perder a quienes quedan. Estamos perdiendo quienes queremos, y nos aterra terminar perdiendo lo que amamos.
La muerte no avisa. Viene sin aviso. Luciendo justa o injusta. Nunca faltan las lagrimas, lamentos.
Quedan los recuerdos, los momentos intactos, las palabras dulces, y porque no unas cuantas amargas?.
Transcurre una película vivida con esa persona. Varios fotogramas unidos que forman toda la historia. Mientras más nos hayamos involucrado, más nos duele.
Ausencia de vida. Millones de historias. Sonrisas, tristezas, sueños. Tanto que falto, tanto que se vivió.
El corazón va quedando con un huequito más. Queda mantener viva a esa persona siempre en nuestro corazón.
Cada adiós que nos pronuncian desde el cielo lo lamentamos más. El corazón se desgarra. Quedamos sin fuerza, sin aliento, sin ese brillo en los ojos. Decae la esperanza.
Vamos deprisa, sin poder siquiera respirar. Vamos como a quien se le agota la vida. Vamos con la esperanza a costa.
Pensando en que tenemos un pie en la tierra, y otro en la tumba. Todo es incierto. Nuestra vida se apaga. Ya sin morir, estamos sin vida.
Tenemos miedo. Queremos ser eternos. No queremos irnos sin finalizarlo todo con broche de oro.
Tenemos perder a quienes quedan. Estamos perdiendo quienes queremos, y nos aterra terminar perdiendo lo que amamos.
La muerte no avisa. Viene sin aviso. Luciendo justa o injusta. Nunca faltan las lagrimas, lamentos.
Quedan los recuerdos, los momentos intactos, las palabras dulces, y porque no unas cuantas amargas?.
Transcurre una película vivida con esa persona. Varios fotogramas unidos que forman toda la historia. Mientras más nos hayamos involucrado, más nos duele.
Ausencia de vida. Millones de historias. Sonrisas, tristezas, sueños. Tanto que falto, tanto que se vivió.
El corazón va quedando con un huequito más. Queda mantener viva a esa persona siempre en nuestro corazón.
martes, 11 de diciembre de 2012
Mundo de pirañas.
Si tan solo mis pensamientos fueran escuchados, y bombardearan a quienes les callo lo que siento. Quisiera desenmascarar a el montón de hipócritas que desfilan por las calles como si nada. Como si sus promesas fueran más verídicas que las mías. Como si yo fuera completamente una tonta que no asimila realidades.
No subestimen lo que soy. Les podría sorprender a un montón. Por mala suerte no siempre se cual es el mejor momento para proceder. No crean, pues podría aprender.
Ya ese disfraz esta adherido a sus pieles. La mentira se infiltro en cada tejido de su cuerpo. No hay salida. Mejor ni intentes escapar, porque te encontraras acorralado en tu telaraña que hiciste. Las consecuencias pesan, y vendrás a darte cuenta mucho después.
No te daré la estocada final. La vida algún día quizás lo haga.
No subestimen lo que soy. Les podría sorprender a un montón. Por mala suerte no siempre se cual es el mejor momento para proceder. No crean, pues podría aprender.
Ya ese disfraz esta adherido a sus pieles. La mentira se infiltro en cada tejido de su cuerpo. No hay salida. Mejor ni intentes escapar, porque te encontraras acorralado en tu telaraña que hiciste. Las consecuencias pesan, y vendrás a darte cuenta mucho después.
No te daré la estocada final. La vida algún día quizás lo haga.
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